La psicología del aprendizaje ha evolucionado a lo largo del siglo XX y XXI gracias al aporte de múltiples investigadores que han buscado explicar cómo aprendemos, cómo almacenamos la información y cómo aplicamos lo que sabemos en distintos contextos. Cada autor ha propuesto teorías que no solo marcaron el rumbo de la psicología, sino también la práctica educativa. En este recorrido encontramos corrientes que van desde el conductismo, centrado en la observación de la conducta y su relación con el ambiente, hasta el cognitivismo y el constructivismo, que destacan la importancia de los procesos internos, las estructuras cognitivas y la interacción social. Finalmente, surgen enfoques integradores, que buscan unir lo mejor de ambos mundos.
Corriente que considera que el aprendizaje es un cambio de conducta observable, producto de la asociación entre estímulos y respuestas o de la acción de refuerzos y castigos.





Corriente que sostiene que el aprendizaje implica procesos internos de la mente, como la memoria, la atención, la representación y la construcción de conocimiento.







